En Clínica Colonial sabemos que interpretar los resultados de un examen de laboratorio puede generar dudas, especialmente cuando se trata del perfil lipídico. Es común hablar del colesterol y los triglicéridos como si fueran lo mismo, pero son sustancias diferentes: ambas corresponden a lípidos presentes en la sangre, aunque cumplen funciones distintas y se relacionan de manera diferente con la salud cardiovascular.
Para circular por el organismo, estas grasas necesitan un sistema de transporte. Como la sangre está compuesta principalmente por agua y los lípidos no se mezclan naturalmente con ella, el cuerpo los agrupa en partículas llamadas lipoproteínas, que permiten trasladarlos a través del torrente sanguíneo.
¿Cómo se transportan las grasas en la sangre?
Una forma sencilla de comprender este proceso es imaginar un vaso con agua y unas gotas de aceite. Al principio, ambos elementos permanecen separados; al incorporar una sustancia que facilite su mezcla, el aceite puede dispersarse en el líquido. En nuestro organismo, las lipoproteínas actúan como vehículos que transportan colesterol y triglicéridos por la sangre.
Al explicar esta diferencia mediante la analogía de los “jabones”, el Dr. Roberto Aspeé, especialista de Clínica Colonial, señala: “El colesterol y los triglicéridos no son lo mismo, pero ambas son formas de transporte de grasa a través de la sangre. Entendamos que la grasa no se lleva bien con los medios acuosos, de manera que la forma de transportarse a través de la sangre es unirse a ciertos ‘jabones’. Unos son los de colesterol y los otros son los triglicéridos; de esa manera las grasas entran en solución”.
Colesterol LDL, colesterol HDL y triglicéridos: ¿en qué se diferencian?
Las lipoproteínas no cumplen todas la misma función. Algunas llevan colesterol desde el hígado hacia los tejidos, mientras otras ayudan a recogerlo y trasladarlo nuevamente al hígado. Esta diferencia permite comprender los conceptos de colesterol “malo” y “bueno”:
- Colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad): se conoce comúnmente como “colesterol malo”. Cuando sus niveles permanecen elevados, puede favorecer la acumulación de colesterol en las paredes arteriales y la formación de placas que dificultan el flujo sanguíneo, aumentando el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
- Colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad): llamado habitualmente “colesterol bueno”, participa en el transporte del colesterol desde los tejidos hacia el hígado, donde puede ser procesado y eliminado.
- Triglicéridos: constituyen una de las principales reservas de energía del organismo. Se forman, entre otras fuentes, a partir de las calorías que no se utilizan inmediatamente, por lo que sus niveles pueden aumentar con un consumo excesivo de azúcares, harinas refinadas, grasas y alcohol.
Sobre la relación de estos componentes con las enfermedades cardiovasculares, el Dr. Aspeé aclara: “No son exactamente iguales para los efectos de las enfermedades cardiovasculares. El colesterol claramente tiene mucho mayor peso porque hay ‘jabones’ buenos y ‘jabones’ malos: el colesterol LDL es el ‘jabón’ malo y el colesterol HDL es el ‘jabón’ bueno. Los triglicéridos están vinculados, pero en mucha menor medida, a las enfermedades cardiovasculares”.
La importancia de controlar el colesterol y los triglicéridos
Las alteraciones del perfil lipídico suelen avanzar sin provocar síntomas evidentes. Por esta razón, los exámenes de sangre y los controles médicos permiten conocer los niveles de colesterol y triglicéridos, evaluar otros factores de riesgo cardiovascular y actuar oportunamente cuando sea necesario.
Nuestro laboratorio clínico y equipo de medicina interna pueden ayudarte a interpretar estos resultados y definir medidas de cuidado acordes con tu estado de salud, desde cambios en la alimentación y la actividad física hasta tratamiento médico cuando exista indicación.
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Preguntas frecuentes:
¿El colesterol y los triglicéridos son lo mismo?
No, aunque ambos son grasas que circulan en la sangre, el colesterol forma células y hormonas, mientras que los triglicéridos almacenan energía no utilizada.
¿Por qué el colesterol LDL se considera «malo»?
Porque en exceso se acumula en las paredes de las arterias, formando placas que obstruyen el paso de la sangre y aumentan el riesgo cardiovascular.
¿Qué función cumple el colesterol HDL «bueno»?
Ayuda a remover el exceso de colesterol de la sangre y de las arterias, transportándolo al hígado para ser eliminado.
¿Cómo se mide el nivel de colesterol y triglicéridos?
A través de un examen de sangre de rutina llamado perfil lipídico, el cual requiere ayuno previo según indicación médica.
¿Dónde puedo realizarme un chequeo cardiovascular en Santiago?
En Clínica Colonial, ubicada en Palacio Riesco 4515, Huechuraba.

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