La obesidad es una enfermedad crónica que representa uno de los principales desafíos de salud pública, debido a su creciente prevalencia y a su relación con enfermedades como la diabetes, la hipertensión y otros trastornos metabólicos.
En una entrevista concedida a Radio Bío Bío, el Dr. Patricio Lamoza, cirujano bariátrico de Clínica Colonial, abordó los principales desafíos del tratamiento de la obesidad, resolvió dudas frecuentes y explicó las alternativas terapéuticas disponibles para el manejo de esta enfermedad.
A continuación, compartimos los principales temas abordados durante la conversación, con el objetivo de entregar información sobre esta patología, sus factores de riesgo y las distintas opciones de tratamiento para mejorar la salud metabólica y la calidad de vida de los pacientes.
El panorama de la obesidad en Chile y el mito del “gordito sano”
¿Cómo ve el contexto nacional en cuanto a obesidad?
Dr. Patricio Lamoza: Desde el año 2010, que se empezó a hacer la Encuesta Nacional de Salud, las cifras de obesidad efectivamente se han triplicado, e incluso un poco más, al día de hoy. Actualmente, la tasa en pacientes adultos supera el 42% y la proyección de aquí al 2050, si esto no cambia, es que puede llegar a ser del 82% aproximadamente.
Desde hace varios años nos vamos disputando el primer lugar de la tasa más alta de obesidad entre México, Estados Unidos y Chile. En alguna oportunidad, estuvimos en el primer lugar; en otra oportunidad estuvo México y, en este minuto, estamos segundos después de EE.UU.
Respecto al concepto del “gordito sano”, no, no existe. Existen algunos pacientes con sobrepeso y tejido de adiposidad cuyos exámenes están normales, y de quienes se podría decir que están sanos. Sin embargo, se ha demostrado que, con el tiempo, lo que se pensaba que era normal comienza a “echarse a perder” y los pacientes empiezan a manifestar riesgos de enfermedades cardiovasculares.
El Bono PAD Fonasa como herramienta de democratización y el rol de la tecnología
¿Qué es lo que se debe realizar y cómo funciona el Bono PAD de Fonasa?
Dr. Patricio Lamoza: Bueno, lo primero es que no hay que confundir las medidas de prevención con las medidas terapéuticas. Los pacientes tienen que tratarse cuando ya tienen la enfermedad y prevenir cuando aún no la tienen; tú no te pones el cinturón de seguridad después de haber chocado, te lo pones antes como prevención.
Dentro de las herramientas terapéuticas está el Bono PAD, que representa una política público-privada muy efectiva. Esto se debe a que es una prestación que se realiza prácticamente de forma exclusiva en clínicas privadas y no en el sistema público, donde estaría supuesta a postergaciones por listas de espera de otras patologías que pudieran tener prioridad.
Gracias a esto, se logra que las personas que sufren de obesidad tengan acceso al tratamiento; se democratiza, de alguna manera, el acceso a la cirugía bariátrica, la cual es hoy por hoy la mejor herramienta que existe para luchar contra esta patología. Su efectividad se sitúa por sobre, incluso, todos los medicamentos nuevos que intentan comparar sus efectos con los de la cirugía.
En centros como Clínica Colonial, hemos tenido la oportunidad de ofrecer esta intervención con técnicas actuales como la cirugía robótica, en donde se le realiza al paciente una mínima invasión utilizando solo tres incisiones. También empleamos técnicas magnéticas y todo esto bajo el mismo valor del Bono PAD, sin ningún costo adicional para el paciente.
Diferencias entre la indicación quirúrgica y los requisitos de financiamiento
¿El paciente tiene que cumplir con algún tipo de exámenes o requisitos?
Dr. Patricio Lamoza: Hay dos cosas que debemos diferenciar claramente: una cosa son los requisitos para que un paciente pueda acceder a la cirugía, es decir, que tenga la indicación médica para operarse, y otra cosa distinta es lo que el paciente necesita para poder acceder al financiamiento de la cirugía bariátrica a través del Bono PAD. El financiamiento va orientado al paciente que presenta un poco más de urgencia para operarse debido a que ya está desarrollando más enfermedades.
Si comparamos con la indicación quirúrgica internacional, si estás sobre 35 de Índice de Masa Corporal (IMC) te puedes operar aunque no tengas enfermedades asociadas. En cambio, para acceder al Bono PAD, si no tienes ninguna enfermedad debes contar con un IMC no menor a 40.
Por otra parte, bajo la norma internacional de indicación quirúrgica, si tienes un IMC de 30 a 35 y ya presentas alguna condición metabólica, eres candidato; pero para el Bono PAD se requieren al menos tres condiciones metabólicas de criterio menor (que son los estados previos de las zonas importantes) o al menos una enfermedad de criterio mayor, como la diabetes, la hipertensión o la apnea del sueño, que son de alto riesgo cardiovascular.
Bajo este mismo esquema de financiamiento, si tienes menos de 35 de IMC (pero más de 30) puedes acceder al Bono PAD si padeces una diabetes de difícil manejo que ya requiera dos o tres medicamentos o el uso de insulina. No obstante, insisto en que bajo la norma internacional, si estás sobre 30 de IMC basta con una sola enfermedad metabólica para que te puedas operar. Son dos escenarios un poco diferentes: lo que es la indicación médica de lo que es el financiamiento de la operación.
Medicamentos metabólicos frente a cambios de hábitos y el rol de la psicología
¿Cuáles son los riesgos de estos medicamentos versus hacer cambios de hábitos?
Dr. Patricio Lamoza: Una cosa no quita la otra; no por usar un medicamento vas a dejar de hacer los cambios de hábito que sean necesarios. Lo que pasa es que, lamentablemente, tú puedes llevar los cambios de hábito al pie de la letra, con regularidad, y sin embargo esta condición metabólica, que es genética, puede seguirse manteniendo sin ningún tipo de cambio. La obesidad es una enfermedad, no es una condición. Por ello, necesitas una suerte de quiebre o intervención metabólica para que los esfuerzos comiencen a dar resultados.
En ese sentido, los medicamentos nos ayudan muchísimo, sobre todo en aquellos pacientes que tienen una obesidad que tal vez no es tan severa, sino en una etapa más inicial donde requieren perder menos kilos. Son terapias que tienen muy buenos resultados; sin embargo, no hay que olvidar que son de uso permanente.
Muchos pacientes, e incluso muchos médicos, a veces las indican buscando únicamente el objetivo de perder el exceso de kilos, y cuando logran la meta suspenden el fármaco. Es ahí donde ocurre el famoso rebote, es decir, el paciente recupera los kilos que había perdido. Al ser una enfermedad crónica, debe ser tratada de forma permanente.
En este tratamiento permanente, ¿qué tan importante es la psicología previa y post operación?
Dr. Patricio Lamoza: Es tremendamente importante. Porque muchas veces existen condiciones psicológicas que pueden gatillar los trastornos que nos van a producir la obesidad; la ansiedad, de hecho, con frecuencia se desahoga en la comida.
Asimismo, en la etapa postoperatoria el paciente tiene que aprender a vivir sin sobrepeso, por lo que requiere un apoyo psicológico fundamental en toda la etapa posterior.
Proyección de la obesidad infantil y el impacto de las políticas públicas
¿Cómo ve la proyección del tema de la obesidad en los niños?
Dr. Patricio Lamoza: Lamentablemente, en los niños desde los 10 años todavía mantenemos altísimos índices de obesidad, ubicándonos en el “top ten” del ranking mundial.
A pesar de esto, tenemos una buena noticia. Hace unas semanas atrás, se publicó en la revista The Lancet un análisis que se hizo sobre los sellos de advertencia en los alimentos en Chile.
Ahí pudimos ver que en los niños de entre 4 y 6 años hay una tendencia hacia la disminución de la tasa de obesidad. Esta es una excelente noticia que demuestra que una política pública rigurosa comienza a dar sus resultados en los niños de ese rango etario.

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